Xalapa, Ver. 14 de Oct. (SPI).- Si el PRI y el Frente Amplio Democrático no llegasen a resolver sus conflictos internos, es probable que el candidato de Morena, con toda su falta de experiencia, personalidad y equipo de gobierno pudieran triunfar; no obstante, ni Miguel Ángel Yunes Márquez, ni cualesquiera de los otros Yunes, ni Cuitláhuac García, garantizan algo en materia de proyectos y gobernabilidad, consideró el académico de la Universidad Veracruzana (UV), Roberto Yerena Cerdán.

El experto en temas políticos dijo que si bien la prospectiva política es un ejercicio especulativo y por tanto complicado sustentar ciertas hipótesis; aun así, expuso que para el caso de Morena existe un elemento relevante que tiene que ver con su ventajoso posicionamiento en las preferencias electorales hacia las elecciones presidenciales del 2018.

Empero, puntualizó que Morena debe tomar en cuenta sus resultados de 2006: Morena y López Obrar no incapaces de contrarrestar la campaña de desprestigio a la que se sometió en aquel año.

“El problema de Andrés Manuel, entre otros, es no articular un discurso que convenza a un sector del electorado más informado y exigente. El candidato de Morena debe entender que no basta manejar expresiones coloquiales y lugares comunes, que francamente suenan a demagogia, para atraer a una ciudadanía que ha renunciado a otras opciones partidistas, pero que no acaba de perfilarse hacia MORENA”, explicó.

El sociólogo refirió que los ideólogos o voceros de Morena han dado muestran de sobrada incompetencia discursiva, tanto en el plano nacional como en el estatal. Se olvidan, por momentos, que la opinión pública es un termómetro que mide los niveles de aceptación o rechazo respecto a los actores políticos.

“En el contexto estatal, la posición de Morena depende en mucho de que López Obrador sea capaz de mantenerse en las preferencias electorales. El partido en Veracruz carece de un candidato con un perfil adecuado y mucho menos se vislumbra un equipo de gobierno para operar en las distintas áreas de la administración pública, lo cual significa que, de obtener la gubernatura, se correría el riesgo de la improvisación”, expuso.

Dijo que en pocas palabras, Morena carece de cuadros con experiencia; lo que no cancela la posibilidad de un aprendizaje ya estando en el gobierno; pero éste tiene que ser rápido y eficiente, ya no para poner en marcha un proyecto alternativo, como lo sugiere López Obrador, sino solo para recuperar los márgenes de maniobra de la administración estatal frente a las actuales contingencias.

 

 

La alianza entre PAN, PRD y Movimiento Ciudadano

 

Yerena Cerdán del Frente Amplio Democrático observó algunas dificultades: fractura interna que se abrirá al interior del PAN, tras el amago de Margarita Zavala de buscar la candidatura independiente; pérdida de identidad del PRD como partido de izquierda y la salida de personajes representativos, diluyéndose completamente su presencia entre el electorado y; riesgo de que el PRD se sume a la previsible arremetida de todos los actores políticos contra el candidato de Morena

Añadió que en Veracruz dicha estrategia no necesariamente se replicará, pero sin duda tendrá repercusiones al haberse alineado las elecciones para presidente de la república y gobernador, en el 2018.

El primer escenario, que puede parecer evidente, sería la repetición del resultado del 2016, volviendo a triunfar la alianza PAN-PRD, ahora sumándose el Movimiento Ciudadano

El catedrático dijo no obstante que dicha alianza manifiesta aparentes incongruencias. Primero, el hecho de que Miguel Ángel Yunes haya hecho carrera administrativa dentro del panismo –luego de su salida del PRI– durante el gobierno de Felipe Calderón, y entonces no se sabe cómo se alineará ante el conflicto por la candidatura presidencial entre Margarita Zavala y el presidente del PAN, Ricardo Anaya.

“Otro factor lo constituye la conocida enemistad entre el actual gobernador de Veracruz y el ex gobernador Dante Delgado y; suponiendo que el candidato de esta alianza llegara a ser Miguel Ángel Yunes Márquez, entonces, ¿qué papel jugaría el presidente nacional de Movimiento Ciudadano?. Como en política casi todo es posible, ni Miguel Ángel Yunes Linares ni Dante Delgado tendrían escrúpulo alguno con tal de mantener una alianza que les reportaría mutuos beneficios”, expuso.

Pero, al igual que en la escena nacional, la heterogénea y contradictoria confluencia de partidos políticos en el frente amplio democrático no apunta hacia una candidatura representativa y  convincente.

“La postulación del hijo del actual gobernador como candidato de unidad carecería de suficiente legitimidad si no fuese el resultado de un proceso de consulta entre las estructuras de los tres partidos. El dilema es muy parecido al que tienen Ricardo Anaya, Alejandra Barrales y el propio Dante Delgado; aunque aquí, al parecer, el fiel de la balanza sería el mismo Miguel Ángel Yunes, con lo cual el proceso estaría lejos de ser democrático”, argumentó.

En ambos casos, el PRI, Morena y los candidatos independientes enfocarían sus críticas a los procesos, posicionando negativamente a la alianza y a sus candidatos, porque no hay que olvidar que, en el 2018, también se renueva el poder legislativo federal.

Colateralmente, los desenlaces que tengan los distintos procesos penales que enfrentan el ex gobernador Javier Duarte y sus colaboradores, también pesarán en las preferencias electorales, si estos no reflejan la solvencia de las instituciones de impartición de justicia.

 

El PRI se ha mostrado incompetente

 

Roberto Yerena para el PRI disertó que los conflictos internos se resolverán por una “línea” presidencial y aplicación de mecanismos de sometimiento para lograr una unidad ficticia; pues controlar los procesos electorales regionales es esencial para el candidato hacia el 2019. 

No obstante el tricolor carece de un verdadero operador político con experiencia y pueda resolver antagonismos, al estilo de Manlio Fabio Beltrones,

“Aparte de la ausencia de personalidades políticas relevantes, el PRI se ha mostrado incompetente para atraer sectores de votación que representen algo más que llamado “voto duro”, el cual ante la alternancia, puede verse reducido por la fragmentación del voto, poniendo el riesgo cualquier resultado favorable”, disertó.

En su opinión lo que el PRI tendría que hacer –independientemente si alguno de los Yunes o cualquier otro fuese el candidato, pues esto realmente es lo de menos– sería refundarse radicalmente, seriamente, y reposicionarse en el electorado; aunque le llevaría un tiempo para poder recuperar la credibilidad y la confianza.

 

Escenarios electorales rumbo a 2018

 

En relación a los escenarios electorales en el estado de Veracruz, y si se consideran los resultados de las anteriores votaciones para gobernador y presidentes municipales, diputados, se pude partir de una posición equilibrada que puede resolverse en cualquier sentido, si el contexto nacional se modifica a partir de las condiciones actuales.

“Si las elecciones estuvieran próximas, sería muy probable que el candidato de Morena con toda su falta de experiencia, personalidad y equipo de gobierno pudieran triunfar. Este escenario solo se cumpliría si tanto el PRI y el Frente Amplio Democrático no resuelvan sus contradicciones internas. Ni Miguel Ángel Yunes Márquez, ni cualesquiera de los otros Yunes, ni Cuitláhuac García, dicen ni garantizan nada en materia de proyectos y gobernabilidad”, manifestó

Destacó que con todo y transición política, los partidos subestiman a la sociedad y la identifican con una masa de votantes irracionales. Y así también, todos los partidos tendrán que asumir las consecuencias.

Yerena Cerdán finalizó diciendo que el triunfo de Yunes Linares fue sin duda al severo desgaste y desprestigio del gobierno de Javier Duarte tras los escandalosos casos de corrupción.

“El tan anhelado deseo de Yunes de llegar a ser gobernador del estado se cumplió, en buena parte, por este escenario; más que por las convicciones partidistas de los veracruzanos respecto a dos partidos que, teóricamente, se encuentran en las antípodas”, afirmó.