Veracruz, en el rastro de sangre de las armas

Veracruz, en el rastro de sangre de las armas

31 agosto, 2019 Off By SPI Veracruz
Veracruz, Ver., 31 de Ago. (SPI).- Las armas estadounidenses exportadas a México, han sido utilizadas en diversas partes del país, incluido Veracruz, para cometer delitos graves como ejecuciones extrajudiciales, masacres y desapariciones forzadas a manos de fuerzas de seguridad militares y policiales.
De acuerdo con la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos y Alto a las Armas, un ejemplo es la policía de Veracruz, responsable de al menos 15 asesinatos a manos de escuadrones de la muerte en febrero de 2018.
El estudio: Graves violaciones de derechos humanos: el tráfico legal e ilegal de armas a México, advierte  que México enfrenta una severa crisis de violaciones graves de derechos humanos y crímenes violentos, la mayoría de los cuales han sido cometidos con armas de fuego.
“El país experimenta la tasa de homicidios más alta registrada en toda su historia, donde dos de cada tres homicidios son cometidos con armas de fuego. La mayoría de las armas recuperadas y rastreadas en las diversas escenas del crimen en México, el 70 por ciento, provienen de los Estados Unidos”, expone.
Fue en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) con sus estrategias “guerra contra el narcotráfico” e Iniciativa Mérida (México-Estados Unidos 2008. Combate al crimen organizado, equipos militares y armas de fuego), cuando inició el aumento en las violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas del Estado, con una impunidad casi total.
Dicha estrategia prosiguió vigente durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), lo que dio origen a un considerable aumento de la violencia en el país, pues grupos delictivos organizados, policías de los tres niveles del gobierno y soldados han cometido delitos graves, incluidos asesinatos, desapariciones forzadas y torturas.
En tal contexto, tanto organizaciones criminales como entes gubernamentales han cometido crímenes de lesa humanidad. Pero es la guerra y el comercio de armas, factores importantes de que esta problemática nacional empeore.
“Se sabe que al menos 37 mil 435 personas de diciembre de 2006 a junio de 2018, han sido víctimas de desapariciones forzadas en México, mientras que a la par se han cometido 121 mil 35 homicidios con arma de fuego, de los cuales 16 mil 898 ocurrieron tan sólo durante 2017”, exponen.
Los datos demuestran que Estados Unidos desempeña un papel preponderante como principal proveedor de armas que ingresan legalmente a México, mientras que otros estudios sugieren lo mismo acerca del flujo ilegal de armas.
De los países de América Latina, México es el que mayor cantidad de armas importa de los Estados Unidos. De 2015 a 2017, las exportaciones, conformadas tanto por armas de fuego como por componentes diversos, superaron los 40 millones de dólares por año.
“De 2010 a 2016 la Secretaría de la Defensa Nacional declaró haber gastado más de 16 millones de dólares (16,086,620) y más de 29 millones de euros (29,698,203) en la importación de armas, en su mayoría armas largas para uso propio.
Durante dicho período la Sedena importó 10 mil 149 armas para uso exclusivo del Ejército (6 mil 622 armas largas y 4 mil 571 pistolas o armas de fuego cortas), incluidos más de dos mil rifles de Nammo Talley, fábrica de armamento con sede en Mesa, Arizona.
Datos de la Comisión de Comercio Internacional de los Estados Unidos, dio a conocer que tan sólo en 2016 México importó de la Unión Americana 7 mil 754 ametralladoras con un valor de 4 mil 188 millones de dólares, además de 9 mil 741 fusiles militares durante el mismo periodo.
De abril de 2015 a mayo de 2018, Sig Sauer y otros fabricantes de armas de New Hampshire habrían vendido a la Sedena unos 26.7 millones de dólares en partes de armas, así como 4.3 millones más en armas completas, según registros comerciales de la Oficina del Censo de los Estados Unidos.  Esto significa que a Sig Sauer le quedan por exportar a México al menos 234 millones de dólares en armas, antes de que expire la licencia en 2024.
Desde 2006 más de 20 mil armas de fuego adquiridas por la Policía Federal y policías estatales se extraviaron o fueron robadas, según fuentes oficiales; y de éstas, aproximadamente 7 mil fueron reportadas como desaparecidas, tan sólo en el Estado de México y en la capital del país.
La mayoría de las veces, las armas distribuidas por la Sedena terminan en manos de policías estatales y particulares.
Existe evidencia de que armas legalmente importadas desde Estados Unidos han servido para cometer algunas de las peores violaciones de derechos humanos en México durante los últimos años, tales como ejecuciones extra judiciales, presuntamente perpetuadas por las fuerzas de seguridad mexicanas.
Como ejemplo citan a la policía de Veracruz, responsable de al menos 15 asesinatos a manos de escuadrones de la muerte. Y es que reportan que desde 2013 se han adquirido 674 armas de fuego exportadas por tres compañías de Estados Unidos: Colt, Bushmaster y Combined Systems, según consta en informes de la Secretaría de Seguridad Pública veracruzana.
La policía local también ha obtenido armas de Sig Sauer y de Mossberg,46 ésta última compañía con sede en Connecticut.
Otro más la policía local de Iguala, Guerrero, que atacó a los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014, estaba armada con rifles AR6530, variante de los AR-15, legalmente embarcados y comercializados por la empresa Colt, según consta en actas judiciales.
El rampante problema de la violencia en México, de la mano con el acceso a un gran número armas de uso militar y la impunidad generalizada que permea al país, han contribuido al crecimiento de la espiral de violencia.
Por un lado, aquellos responsables de cometer asesinatos no enfrentan un riesgo significativo de que el sistema de justicia investigue y castigue sus crímenes, y por otro, las fuerzas castrenses y policiales, suelen no respetar los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza.
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